Compaginamos la actividad profesional con una línea de investigación centrada en la conservación preventiva, el estudio de criterios de intervención y el desarrollo de estrategias orientadas a la estabilidad de los bienes culturales en contextos reales de uso.
El trabajo incorpora técnicas de examen y diagnóstico como la documentación fotográfica con luz visible, ultravioleta e infrarroja, estudios estratigráficos, análisis de materiales, radiografía (RX), tomografía axial computarizada (TAC), tratamientos de desinsectación por anoxia y procesos de digitalización y modelado 3D. Estas herramientas se integran dentro de una práctica que favorece el trabajo coordinado con otros especialistas y la actualización constante de procedimientos, garantizando una gestión responsable y sostenida del patrimonio en el tiempo.